Manuales de permanencia

Autor: Cesar Peralta Suero
Curador: Nia Vargas

Toda imagen impresa conserva la memoria de una herida material. Quizás Aída Cartagena Portalatín ya intuía algo de esto cuando escribió: «Rodé un dedo sobre el polvo: quedó mi nombre». En ese gesto mínimo se encuentra una inquietud profundamente humana: la necesidad de dejar huella, de inscribir nuestra existencia sobre la materia y prolongarla más allá de nuestra propia presencia.

Antes de convertirse en imagen, el grabado exige una alteración sobre la materia. La matriz es cortada, incisa y perforada. Así, cada trazo deja una marca irreversible y, con ella, la posibilidad de una permanencia. Es ahí donde la impresión no solo registra una imagen, sino que también conserva las memorias de cada gesto.

Manuales de Permanencia se posiciona desde una experiencia colectiva; es un surco que abre una grieta en una sociedad cada vez más empeñada en suprimir la necesidad de errar, como una huella que no permanece fija ni cerrada, sino abierta a ser intervenida por las personas.

«Rodé un dedo sobre el polvo: quedó mi nombre»

En este espacio, los roles se trasmutan; las personas se vuelven parte del proceso, incidiendo sobre las superficies que conforman el entorno. Es así como permanecer aquí también implica ser intervenido.

Proponemos aquí un conjunto de saberes para seguir existiendo en relación con otros cuerpos y territorios, desde técnicas como la xilografía, el linograbado, la serigrafía y la punta seca. Las catorce piezas que conforman la exposición transitan distintas esferas de la experiencia local, revelando cómo toda permanencia se construye a partir de marcas y transformaciones.

Con esta exposición, Pedro Medina explora la necesidad de errar como condición para sostener la vida y, desde ahí, nos plantea una pregunta para iniciar el recorrido:

¿Qué significa permanecer en un mundo donde todo cambia?